El Amor nos invitó a vivir la Semana Santa en Unidad

El padre Milton y asistentes a la celebración del Domingo de Ramos

Domingo de ramos

Quito, 24 de marzo de 2024

 

El Dios verdadero nos visita 

La ceremonia comenzó en la Gruta de la Gracia de Dios con la bendición de los ramos, que simboliza la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén. En su reflexión, el padre Milton nos invitó a dejarnos cobijar bajo las alas del Señor, con actitud sencilla, reconociendo que Él es verdaderamente quien viene al encuentro con nuestro corazón. “Más que recibirlo con las palmas ondeantes, que es un signo propio de este día, no lo rechacen cuando se presente, sean generosos y dispongan su corazón para decir: ¡Hosanna! ¡Santo! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor!”, nos dijo.  

 

Triduo Pascual

28 de marzo – Jueves Santo

Seamos más de Jesús, Él nos mira 

El padre Milton, Juan y algunos de los jóvenes previo el lavatorio de los pies

En este día de gracia, en el que conmemoramos la Institución de la Eucaristía, el ministerio del Sacerdocio y el mandamiento nuevo del amor, el padre Milton, tomando las palabras del Santo Padre, nos habló de la compunción: “El pecado nos debe doler. Quedémonos bajo la mirada del Señor, sin máscaras, permitamos que el Señor trabaje en nosotros con su misericordia”, manifestó.  

Durante la celebración, realizó el lavatorio de pies a doce jóvenes de Quito y Guayaquil, en imitación del signo de humildad de Jesús con sus discípulos en la Última Cena, como símbolo de sanación, invitándonos a desnudar algo de nosotros para que el Señor lo tome y lo sane.  

Nuestro amado padre Milton durante el lavatorio de los pies a una joven de Quito

 

Marzo 29  

Viernes Santo   

Miembros de la Obra de la Unidad orando con amor el Viacrucis

Una experiencia de reflexión y devoción 

En las Tierras, con un clima frío y un paisaje majestuoso, acompañamos en el Viacrucis al Señor. Las profundas reflexiones de Juan Arturo conmovían el corazón. Caminamos en ascenso, cantamos y adoramos durante las quince estaciones.  

 En la capilla de la Cruz, el padre Milton instó a los presentes a sumergirse en una actitud contemplativa y a ser fieles al corazón del Crucificado. Uno de los momentos más emotivos fue la adoración a la Santa Cruz, en la que pudimos besar los pies de Jesús, en su impresionante imagen, y contemplar, desde abajo, los ojos de aquel que entregó su vida por Amor.  En la noche, un grupo de cuarenta jóvenes de la Obra permaneció en la capilla, acompañando al Señor en una vigilia de contemplación y oración.  

 

 Marzo 30   

Sábado de Gloria 

Nuestra bella Reina en la Gruta de Dios

La Soledad de María 

Repletos de deseo de acompañar en su soledad a María, Bendita Madre de Jesús y nuestra, rezamos el Santo Rosario, pronunciando cada palabra con amor y ternura. Los cantos, entonados en la hermosa voz de Danilo y las notas de su guitarra, al pie de la Gruta de la Gracia de Dios, engalanaron nuestra oración. La mañana estuvo soleada y hasta los pajaritos con su trinar, acompañaron el maravilloso momento.     

 

Vigilia Pascual   

El Padre Milton afuera de la Capilla de la Unidad encendiendo el Cirio Pascual

¡Cristo ha resucitado! ¡Verdaderamente ha resucitado!   

Con el rito de bendecir e iluminar la oscuridad con cirios y velas encendidas, la capilla, que estaba tan oscura como la noche, brilló de pronto, no solo con el resplandor de la luz, sino y, sobre todo, con la emoción y la alegría de los cantos y alabanzas de los miembros de la Obra que festejaban el triunfo del Señor sobre la muerte y, con él, un nuevo comienzo, una nueva vida, con la certeza de que el Cordero de Dios nos redimió de la oscuridad que produce el pecado en las almas. No importó el frío o lo tarde en la noche que era, porque adultos, jóvenes y niños compartían la felicidad y la luz que brillaba en cada uno.     

El padre Milton junto a los Monaguillos al calor de las velas

 

 

Marzo 31 

Domingo de Resurrección  

 

Id a Galilea   

En su homilía y con la capilla llena a tope, el padre Milton nos animó a vivir el sepulcro vacío con verdadero sentido de Pascua, de redención y de triunfo, e ir, como lo pidió a sus apóstoles hace más de dos mil años, a esa Galilea en la vida de cada uno, donde todo comenzó, donde el alma se encontró y reconoció al Señor y, nuevamente, descubrir y reavivar ese Amor primero que lo transformó todo.  

 Capilla de la Unidad llena y con la alegría de saber que Cristo Resucitó

 

 

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